STORYTELLING: CONTAR LA HISTORIA TAMBIEN VENDE

En lenguaje informal coloquial Colombiano «échele el cuento» se le dice a una persona que está siendo presentada a otra para presentarle una idea o negocio… Pues en el mundo Online funciona de la misma manera

Puede que te suene un poco raro… «¿Echar el cuento?»… «¿Contar la
historia?»

Pues sí. 

Contar la historia de tu marca o producto, es una herramienta poderosísima que puedes utilizar para vender.

Nos ofrece la oportunidad de que la historia conecte con el cerebro del cliente. Lo cual, te generará implícitamente una mayor oportunidad de vender tu producto, a esto lo llamamos Storytelling.

Un claro ejemplo de Storytelling, es la empresa de alquileres de apartamentos Airbnb

La estrategia de marketing utilizado por Airbnb, no es otro más que contar las historias tanto de los dueños de los inmuebles alquilados; Lo felices que están y las ganancias que obtienen. Al igual que las experiencias de los turistas en aquellos
sitios, sus comentarios y fotografías.

… Y hasta el momento ha sido supremamente exitosa.

Pero… ¿Qué es el Storytelling?

La definición de Storytelling es simplemente,

«El arte de contar una historia«

Así de sencillo. No es más, que crear un ambiente mágico que permita captar la atención y conectar emocionalmente con el cliente.

No necesitas tener un nobel en Literatura para que esto ocurra, tan solo debes tener en poner en práctica algunas técnicas de Copywriting, estructurar tu historia, buscar los personajes y utilizar el producto que vas a vender como elemento principal de la historia.

¿Cómo y cuándo utilizar Storytelling?

Antes de empezar debes…

1) Tener definido muy bien tu Buyer Persona, es decir tu «cliente ideal» para saber a quién te vas a dirigir concretamente 

2) El tono: ¿Cómo? y en ¿qué tono le vas a hablar?

Para esto, debes realizar una investigación previa.

A continuación, te voy a contar paso a paso, como puedes hacer tu Storytelling y los personajes y aspectos que intervendrán en la historia.

El protagonista

Lo primero, es que escojas al protagonista que puede ser tu cliente, un personaje imaginario, o tú mismo.

Ejemplo: Si tu producto fuese una crema para las estrías del embarazo, el protagonista debería ser una mujer que pasó por esta situación.

Yo personalmente lo empezaría agitando un poco a las mujeres, recordándoles ese punto de dolor que tanto molesta.

“Después de tener a mi segundo hijo, mi abdomen parecía el mapa de Europa”

El conflicto

Ahora bien, debemos determinar el conflicto o la necesidad que vamos a cubrir. Debes empezar atrayendo la atención del lector contando el conflicto que existe, de esta manera ubicas al cliente en el conflicto.

 Ejemplo: En el caso de la crema para estrías, el conflicto serían las estrías.

“las estrías marcaron mi abdomen como recuerdo de mis bellos embarazos, pero son recuerdos que quisiera llevar en la memoria y las fotografías, no en mi cuerpo”

En este punto, las mujeres que han tenido hijos ya están completamente involucradas con el tema.

El villano

En toda historia siempre hay un malvado villano. Este puede ser una persona, situación o cosa.

Ejemplo: El villano son las estrías… ¡Y vaya que lo son, o pregúntale a una mujer!

“por más que trataba de eliminar las estrías usando todos los remedios de las abuelas, nada funcionaba.”

Aquí te dejo un artículo muy interesante para convertir las características de tu producto en beneficios, que te puede servir para describir mejor al villano y más adelante será de utilidad para tu relato.

https://www.javipastor.com/convertir-caracteristicas-en-beneficios/

El clímax

Bien, ahora debemos crear un clímax de la historia, porque una historia sin clímax ¡sería muy aburrida!

Ejemplo: el clímax podría ser el momento en el que la mujer con estrías vio un comercial donde hablaban de ella y le llamó la atención.

“Hasta que un día, viendo las redes sociales, encontré testimonios de mujeres a las que les había disminuido la cicatriz significativamente. Entonces quise probar yo también

En este punto lo que hacemos es mostrarle a nuestro cliente que la solución no son los remedios caseros, sino la crema que nosotros vendemos.

El guía

Este personaje será el encargado de guiar a la persona en busca de las soluciones. En el caso del marketing ese guía siempre debe ser tu marca.

Ejemplo: Hablando de la crema, sería.

“Tras varios años de investigación el laboratorio Z, y luego de varias pruebas realizadas, se mezclaron los ingredientes X, Y y Z, los cuales actúan de sobre el tejido cicatrizado, humectándolo, corrigiéndolo y reparándolo. Produciendo como resultado una notable mejora de la apariencia de la piel”.

En este punto debes ser muy cuidadoso con lo que expresas, no exageres beneficios, solo di la verdad acerca de tu producto, ensalzándolo, pero no ofreciendo información errónea.

La moraleja

Para terminar, háblale directamente al cliente. Si tu buyer persona está bien definido, seguramente se sintió plenamente identificado con la historia. Y es allí donde le harás el llamado a la acción para comprar tu producto.

Ejemplo: En el caso de la crema se podría decir.

“Tú que has sido madre, sabes también como yo, lo que nos molestan las estrías. Te invito a probar la crema X. Pronto notarás la diferencia y podrás decir ¡adiós estrías!”.

 Y para darle fin a la historia terminas haciendo un llamado a la acción, algo así como, “Date tú también la oportunidad de recuperar la piel de tu juventud” y el botón de comprar.

Mediante una historia bien contada, sin duda conectarás emocionalmente con tu cliente, tocarás su corazón, cabeza, alma y espíritu. Y sin lugar a dudas, él querrá obtener tu producto.

 “La gente olvidará lo que dijiste, la gente olvidará lo que hiciste, pero la gente nunca olvidará cómo la forma en que la hiciste sentir”

– Maya Angelou –

Así que empieza a flechar, como Cupido a tus clientes y enamóralos de ti y de tu producto. Utiliza el storytelling, una herramienta poderosísima para vender por medio de las emociones. Si deseas asesoría o ayuda con la creación de tus historias, escríbeme.